Siempre existe un anhelo en algunos por desarrollar  dentro de la iglesia el potencial creativo, ya sea  por medio de la plástica, el drama, y ultimamente mediante la danza. Hoy podemos decir que no solo somos una iglesia que canta, sino que además somos una iglesia que Danza!

Sea como iniciativa particular o congregacional, fundar una compañia de danzas dentro de la iglesia puede resultar en muchos casos una obra titánica, sobre todo si no existe el componente humano para desarrollarla, incluso pensando en la cantidad de prejuicios que aún existen sobre cuál es la danza "verdadera", porque aunque se permite danzar, el debate en algunos va por decir que la ÚNICA danza verdadera es en "el Espíritu". En fin, como el propósito de este post no es caer en el juego de argumentaciones, sencillamente porque tiempo para eso no tenemos, si quiero darte algunos tips que pueden ayudarte a formar un equipo de danzas sin morir en el intento:

1. BUSCA EL RESPALDO PASTORAL. Nunca comiences un ministerio o formes un equipo sin contar antes con el respaldo de tus pastores, ellos tienen  la autoridad de Dios para delinear el servicio dentro de la iglesia, son los que te apoyarán con su oración y enseñanza, necesitas sujetarte a su liderazgo, aún si no es el tiempo para crear un equipo de danzas. No te lances en esta misión como si fueras "llanero solitario", conozco varios ministerios independientes de danza que lo único que hacen es sacar  los talentos de la iglesia y llevárselos a otro lugar sin respetar la cobertura de sus líderes. Esto divide a la iglesia, y genera más recelo en ella en cuanto a aceptar la danza como forma de servicio. Si en tu iglesia no te dejan formar un equipo, opta por la humildad, la sujeción y cumplir la voluntad de Dios: Id y haced discípulos, y verás como Dios te levanta en su momento,  no seas como esos que caprichosamente se van de sus iglesias "porque no los dejan desarrollar su ministerio", y cual niño mimado entres en la Rebelión y soberbia. Es una tentación que deberás evitar a toda costa.

2. FORMA TU EQUIPO DE ASESORES. Necesitarás uno o varios compañeros para iniciar esta etapa. Si bien podrás desarrollar por ti mismo un excelente trabajo de ensayo o formación de coreografías, sin embargo no debes ser una "isla" ministerial,   si quieres enfocarte a formar bailarines de varias edades, porque si has de trabajar con niños, requieres que estos sean enseñados como tales, si es a jóvenes o adultos lo mismo, y el tiempo de seguro te faltará  y entonces sentirás que se ha transformado en una verdadera fuente de estrés. Necesitas personas que estén orando por ti, que te brinden ayuda con su servicio y nemotecnia, siempre indispensable. Necesitas un partner que pueda reemplazarte cuando estés enfermo, o debas realizar otra actividad, alguien en quien delegar funciones para que puedas descansar. El director de danza no es un SUPERHOMBRE, necesita colaboradores, y no cualquiera, escógelos, tal como lo hizo Jesucristo, con ayuno y oración, El se centró en 12 hombres a quienes formó con su carácter y enseño las verdades del Reino con claridad. Forma tu equipo y enséñales a amar a Dios como tu le amas, y a tener la disciplina que tu tienes, hablen un mismo idioma, y animándose continuamente lleguen a sus metas artísticas.

3. NECESITAS PREPARACIÓN PARALELA. Si bien puedes tener buenas intenciones con formar un equipo de danza, deberás tener conciencia de que si bien puedes desarrollarte como autodidacta, siempre será insuficiente tu formación de bailarín y coreógrafo. Es un desafío para quienes enseñamos danza mantenernos actualizados y en contínua preparación, y eso demanda tiempo y dinero, ordenar las prioridades para no desplazar aquellas cosas que se mantienen importantes en nosotros. No puedes pensar que con un año de entrenamiento estás lista o listo, seria muy mediocre de nuestra parte pensar que con un par de talleres de danza con pandero es suficiente. Si decidiste hacer de la danza el medio de desarrollo de tu ministerio, has tomado sobre ti la responsabilidad de prepararte por el resto de tus días. Y no uses lo más fácil para ello, pues entonces tu trabajo artístico será pobre y de mala calidad, hojarasca y paja, por haber optado por ese nivel de mediocridad el fruto de tu ministerio no permanecerá, pues será como edificar sobre la arena. Quien invierte dinero, tiempo y ordena sus prioridades correctamente, será como el que construye sobre la roca, y comparable al Constructor del Universo, quien hizo la Nueva Jerusalem de piedras preciosas y metales finos.

Busca una buena escuela de ballet, una academia de jazz, y si en tu iglesia tienen un programa de formación de líderes, tómalo inmediatamente, recibirás un nivel de sabiduría  práctica que te permitirá elaborar tu material bíblico de arte y danza, y en la medida que vayas creciendo en eso, tener las herramientas para formar tu propia escuela de danza. Que desafío, pero jamás imposible. Un anhelo: cada iglesia con su escuela de danza.

Continuará---