Hace unos años escribí para  un  manual de la Escuela este tema, luego fue puesto en la página Abodah.tk y en la de mi iglesia, dos versiones, y actualmente solo unos párrafos de presentación; visitando blogs y páginas note que el mismo artículo  está públicado textualmente pero sin citar la fuente ni autor. He querido postearlo acá solo a modo de rectificación que me permite la internet. Evitemos el Plagio. Por eso, si vas a usar material de otras personas, no olvides citar la fuente como parte de la retribución que haces al tener la información.

Por Roberto S. Director EDEA.

(Versión antigua)

Muchos han sentido y experimentado de forma literal la expresión "adorar a Dios con todo el ser", pues con la danza se puede adorar a Dios con toda nuestra alma, nuestro espíritu, y realmente, todo nuestro cuerpo. No en vano, el Rey David danzaba a Jehová, e incluso el mismo Jesús, luego de la llegada de los 70 que él envió, danzó de alegría en alabanza al Creador.

Te invitamos a adorar a Dios con todo tu ser, y sentir en carne propia la pasión de amor desesperado por Él.

¿Qué es la danza Davídica?

La danza es mucho más que un simple conjunto de movimientos. Cuando el objetivo es danzar para el Señor también es una forma de adoración que refleja una actitud del corazón.

Así la danza davídica proviene precisamente de las raíces del cristianismo. Ya en el antiguo testamento se dan a conocer una serie de episodios donde está presente algún tipo de danza como una expresión de las emociones y convicciones del hombre frente al Creador.

En el antiguo testamento (2 S 6:14,21) encontramos como la danza fue utilizada como un medio para atraer la presencia del Señor en medio de su pueblo. Al igual que en éxodo 15: 20-21, podemos observar como este medio de adoración desató el gozo del pueblo de Dios. Otros casos están presentes en Jer 31:4, Sal 149:3, Sal 150:4

Aunque la danza es una forma de veneración que data desde los comienzos de la relación de Dios con el hombre, podemos ver etapas de la historia del cristianismo donde este modo de adoración estuvo en silencio en las iglesias. Sin embargo, en estos tiempos el Señor ha comenzado un proceso de restauración de la danza en distintas congregaciones de todo el mundo.

Una danza con significado y poder
La diferencia entre la danza dedicada al Señor y un baile cualquiera, es que la primera forma de expresión tiene el objeto de agradar el corazón de Dios, de establecer un vinculo con él en la esfera espiritual. En cambio la segunda actitud tiene por finalidad agradar a otra persona y por eso generalmente se dan entre dos sujetos y tiene un componente erótico.

La danza no tiene patrones absolutamente rígidos, ya que es una expresión del corazón del hombre, que desata precisamente el fluir del Espíritu Santo. Mover los pies o el resto del cuerpo en forma rítmica -generalmente al son de la música-, dar vueltas, saltar, etc., son modalidades de la danza.

No obstante, la danza davídica o cristiana como se le puede denominar en la actualidad, tiene una serie de significados en sus movimientos con un sustento bíblico. Entre algunos de ellos:

Antiguo Testamento
Chul-chil: Dar vueltas, remolinear (Jue 21:3-21).
Machowl: Danzar en círculo (Sal 30:11; 149:3; 150:4; Jer 31: 4,13).
Pazas: Brincar, ser ágil, saltar, danza en hileras, campo de batalla  (2 S 6:16).

Nuevo Testamento
Hallomai: Brincar, saltar (Hch 3:8).

A través de la danza el ser humano puede ingresar a diferentes esferas en el área espiritual:
Para ganar territorio al enemigo (Sal 149).
Para atraer la presencia del Señor en medio de su pueblo (2 S 6:14,21).
Desata el gozo en el pueblo de Dios (Ex 15:20-21).
Alaba a Dios (Sal 150:4).

 

 

(Versión actual. en revisión)

La danza que ense�amos

La danza es mucho más que un simple conjunto de movimientos. Cuando el objetivo es danzar para el Señor también es una forma de adoración que refleja una actitud del corazón.

En el antiguo testamento (2 S 6:14,21) encontramos como la danza fue utilizada como un medio para atraer la presencia del Señor en medio de su pueblo. Al igual que en Éxodo 15: 20-21, podemos observar como este medio de adoración desata el gozo del pueblo de Dios. Otros casos están presentes en Jer 31:4, Sal 149:3, Sal 150:4

Aunque la danza es una forma de veneración que data desde los comienzos de la relación de Dios con el hombre, podemos ver etapas de la historia del cristianismo donde este modo de adoración estuvo en silencio en las iglesias. Sin embargo, en estos tiempos el Señor ha comenzado un proceso de restauración de la danza en distintas congregaciones de todo el mundo.

Una danza con significado y poder

La diferencia entre la danza dedicada al Señor y un baile cualquiera, es que la primera forma de expresión tiene el objeto de agradar el corazón de Dios, de establecer un vinculo con Él en la esfera espiritual. En cambio la segunda actitud tiene por finalidad agradar a otra persona y por eso generalmente se dan entre dos sujetos y tiene un componente erótico.

La danza no tiene patrones absolutamente rígidos, ya que es una expresión del corazón del hombre, que desata precisamente el fluir del Espíritu Santo. Mover los pies o el resto del cuerpo en forma rítmica -generalmente al son de la música-, dar vueltas, saltar, etc., son modalidades de la danza.

A través de la danza el ser humano puede ingresar a diferentes esferas en el área espiritual:
Para ganar territorio al enemigo (Sal 149).
Para atraer la presencia del Señor en medio de su pueblo (2 S 6:14,21).
Desata el gozo en el pueblo de Dios (Ex 15:20-21).
Alaba a Dios (Sal 150:4).

"Recordemos que Dios está restaurando estas cosas en su iglesia y la adoración es lo primero, ya que es a través de ella que reconocemos que sólo hay un Dios, que es Rey y Señor. Y que todas las cosas por Él subsisten, que si Él nada somos".