“Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; he puesto en Jehová el Señor
mi esperanza , para contar todas tus obras”
Salmo 73: 28
Propósito de las tipologías:
El
Ministro de adoración, y en particular los danzores, deben comprender,
que la razón de usar símbolos, colores, formas, movimientos, no
provienen de una particular moda o por que se les ocurrió a alguien de
repente; la tipología es una forma bíblica de enseñar los propósitos de
Dios para la humanidad en su caminar hacia la Presencia del Santo
La Escrituras, al referirse de estos asuntos (tipología), los llama “figura y sombra de las cosas celestiales” (Hebreos 8: 5), o “sombra de lo que ha de venir” (Colosenses 2: 17). Esto significa que aluden a cosas celestiales mayores de lo que demuestran en el ámbito terrenal.
La Biblia esta llena de “sombras o
figuras”, es decir, cosas, situaciones, estilos de vida, personas e
instituciones representados ordenadamente, que Dios a usado para
enseñarle al hombre su Plan redentor y sus elevados propósitos de Vida Cristiana. Esto se denomina “Typos” (Gr.) o
“modelo bíblico” ( Otras palabras que usa la Biblia: Figura, señal,
forma, parábola, alegoría, ejemplo). Es una muestra de las cosas
venideras y no la verdadera imagen de las cosas presentes (Col. 2:17- Hebreos 8: 5; 10: 1. Hebreos 10: 1 ; 1 Ped. 3: 21).
Aplicación .
La
vida de Ruth es una muestra tan fidedigna de la actitud correcta del
ser humano al momento de venir al Trono del Anciano de Días. Si
llegamos a comprender la esencia de la vida de esta mujer
aplicándola a nuestras vidas y danzas, podremos llegar a comprender la
actitud de Jesucristo frente al Padre: Hágase tu voluntad.
Una Mujer, una suegra y un esposo.
La Historia
de esta mujer es digna de ser llevada al cine como una de las mejores
películas de drama, que es capaz de dejarlo todo, frente a un futuro
incierto, superar la muerte de su esposo y llegar a tierras extrañas
para encontrar allí el amor de su vida.
Tipología de los personajes centrales:
- Ruth. Iglesia
- Noemí. Espíritu Santo
- Booz. Jesucristo
Le
recomiendo leer el libro completo, y recopilar más enseñanzas de su
vida. Nos detendremos en el aspecto que indica este capítulo: La
adoración restaurada.
Ruth
prefirió quedarse con Noemí luego de morir su esposo y de ser invitada
a regresar a su tierra de origen, ella desiste de aquello, yendo con
Noemí a Israel, dejando todo su pasado emocional, cultural, histórico y
religioso por estar con ella.
Dentro
de la vida de Ruth se da el privilegio de volver a casarse, y más aún
con el hombre quizás menos cotizado de entonces Booz, la razón: era
relativamente viejo; Cristo pasó lo mismo cuando llegó a la cruz,
razón: rechazo del pueblo a Dios. Noemí le da ciertas instrucciones, así
como el Espíritu nos instruye a nosotros, sabiendo que la bendición más
maravillosa para ella sería no verla sola y abandonada cuando muriese .
Sigue conmigo estos pasos. Ruth 3: 3- 4
1° Se debía lavar: Necesito ser limpio del Pecado para empezar a adorar.
Frente
a la Gloria de Dios el pecado lo único que logra es destituirnos de
ella, alejarnos de su resplandor, de su hermosura, de su deleitante
mirada. Rom. 3: 23, sin embargo, en Cristo hemos obtenido la redención
de nuestras vidas, ya no somos pecadores, acceso libre tenemos por
medio de él hacia la presencia del todopoderoso, pero como alguien
diría:” somos Santos que pecan”, pero hasta esto tiene su solución.
El pecado no me deja adorar, me inhabilita para ver a Dios.
2° Se debía ungir: Soy Aceptado por Dios por medio de la Gracia de Cristo y su Unción.
Esta
acción representa varias cosas, entre ellas está el hecho de llegar
perfumada ante Booz, un acto de seducción en los planos humanos, lo que
implicaba haber pasado por el paso 1º. Además es una señal de estar
preparada en lo relativo al cortejo matrimonial . En lo espiritual, en
primer lugar, es una clara señal de la GRACIA DE DIOS,
la cual se manifiesta sobre nosotros por medio de Cristo Jesús, es ella
la que nos hace ser aceptados por el Padre, estar frente a su Gloria y
experimentar de su Presencia, “porque para Dios somos grato olor en
Cristo en los que se salvan……..” (2 Cor. 2: 15ª). LA Gracia de Dios es
la permite que se provea el ambiente necesario en nuestra vida para que
ocurran sanidades y prodigios, nuestros desánimos se
transformen en gozo y fuerza, es ella la que hermosea una vida
arrepentida después de pecar o de caer en amarguras, es la que os hace
sonreír frente a las tormentas, y recibir de la bendición al momento de
declararla sobre la iglesia. Sal. 45: 2.
Esta
Acción, a niveles espirituales, nos habla de la misma UNCION DE CRISTO,
la que nos capacita para ejercer con efectividad el Ministerio (más
adelante se hablará de ella). Pero respecto de esto, cabe destacar que
la Unción es la que nos permite, por medio de nuestra adoración,
impactar a otros; Ruth se ungiría de modo que Booz sintiera el perfume
y reaccionara frente a ello desposándola, así sucede en lo espiritual,
ya que una vida rebosante de Unción es una vida rebosante de santidad,
y sin santidad nadie está apto para ver a Dios. Heb. 12: 15.
3° Se debía vestir con lo mejor. Dar lo mejor implica una actitud y una acción.
Las
vestimentas generalmente reflejan la personalidad o carácter de una
persona, el caso de Ruth implicaba dar a conocer no sólo lo que era
ella y quién era, sino que además debía dar a conocer lo mejor que
tenía para recreación de la vista de Booz, más que un capricho femenino
para seducir, era dar a conocer la intención de su corazón de ser
aceptada por Booz, y para ello, se puso lo mejor de sus vestidos, los
quizás más costoso, así nosotros, en una adoración restaurada, el ser
entregado es mucho más poderoso que el hacer una entrega, la
impersonalidad de lo último es simplemente un indicio de interés:
“okay, me acerco a ti Señor, te doy mi vida, etc, etc, pero ¿me podrías
hacer este favor, sí?”, cuando en realidad la actitud en primera
instancia no es el acercarme por medio de la adoración para pedir
“cosas”, me acerco hermosamente preparado para que Dios se sienta más
que halagado, se sienta amado por mí, y que por medio de Cristo
manifiesto todo lo posible, lo mejor de mí tan solo para estar cerca de
él. Sabemos que Dios no mira las apariencias, sino que el corazón, pero
el vestirse con lo mejor es más que ponerse una vestimenta de seda u
otra cosa, recuerda la ofrenda de la viuda que dio la última blanca
(moneda de la época), y Cristo se refirió a ella en que había dado más
que todos los fariseos o ricos de la época, había dado todo Mc. 12.42.
Cristo
nos narra en Mateo22: 1- 14 una hermosa parábola de una fiesta de
bodas, luego de invitar a los convidados a ella y al no querer ellos
venir, se extiende a otros, en el transcurso de la historia observamos que buenos y malos participaron de la invitación,
y como toda boda, se prepararon para ella vistiéndose como debía, pero
hubo uno que no lo hizo, sino que llego tal cual lo habían invitado, no
se preparó ni se vistió para la ocasión. El resultado: v. 13.
4° Esperar que terminara de comer y beber. Adoro a Dios por lo que me da y hace, pero por sobre todo: por ser Dios
Está
bien, tenemos el privilegio de hacer peticiones a nuestro Dios, pero
nuestras prioridades a veces se trastocan con esto último, Ruth nos
enseña con su ejemplo la actitud de un adorador en la presencia de
Dios; bien, podría haber dicho así en ese banquete: “Hola Booz, soy
Ruth, quiero casarme contigo, aceptas???”, hemmmmm, así dicho podría
haber provocado en él una fuerte impresión, primero, porque esa no era
la costumbre y segundo Booz hubiera dicho para sí: “mmm, esta muchacha
me tiene enamorado, pero es muy “lanzada”, que desesperada está para
llegar a eso, mmm, mujeres así no me convienen, capaz que sea así
porque quiere mis riquezas…etc.”; tan ilusorio parece esto, pero muchas
veces tenemos frente a Dios una actitud de querer hacerle
sentir que somos nosotros lo más importante, cuando en realidad Él lo
es. Yo adoro a Dios por lo que me da, hace, pero sobre todo por ser
Dios, y la satisfacción de un adorador es ver a Dios satisfecho en el
deleite de mi adoración.
5° Darse a conocer. Dios no me desatiende en su presencia.
La Biblia
nos dice que ni aún nuestro suspiro queda oculto ante Dios (Sal. 38.9),
el sabe muy bien quienes somos y que necesitamos. Sin embargo, producto
de nuestro pecado, o las depresiones, intentamos pasar lo más
desapercibidos posible, sea ante nuestros amigos y hermanos, y a veces
ante Dios. Cuando venimos a la presencia de Dios, después de pasar esos períodos,
creemos que quizás Él haga algo en nosotros, simplemente quizás nos
mire. Jesucristo experimentó en medio de su acto vivo de adoración la
situación de no ser mirado por el Padre por causa del Pecado desde el
huerto del Edén. Dios dejó de mirarse así mismo en aquel momento,
sintiendo la separación de su Santidad con el hombre. Y eso es tan
sencillo por el hecho de que el pecado del mundo estuvo sobre él. No es
que el Padre ya no lo amaba, pero era el pecado, y el precio que pagó,
que por momentos Dios no pudo mirar hacia Cristo. Que terrible es ser
rechazado por las personas que nos aman en los momentos mas difíciles
de la vida (Mt. 27: 46.) Cristo no se lo merecía, pero de ello fue
suficiente para que ahora Dios sepa quién eres tú y yo al momento de
estar frente a su Gloria. Cristo no solo murió para que fuésemos
salvos, lo hizo para que Dios no nos desatienda de su presencia,
haciéndonos acepto por medio de Cristo. Y en él sobreabundó el pecado
para que sobreabundase la gracia (Rom. 5: 20- 21). Por tanto, por
momentos el pecado nos hace pasar desapercibidos ante Dios, pero por su
Gracia en Cristo, El nos ve.
6° Seguirle hasta donde se acostaría a dormir. Adorar implica anhelar estar a su lado.
Sal. 84:1- 2.
El
adorador, en atención al privilegio de estar frente a la presencia de
Dios es más osado aún, no le basta mirar lo que rodea a Dios, estar
distanciado incluso en su misma Gloria que lo llena todo, el adorador es completo cuando se funde en la esencia misma de Dios, cuando se apega todo el ser a lo que Dios es (Sal. 63: 8).
Esa
noche, Ruth compartiría del sueño de Booz el lecho y e silencio de la
noche, descansarían juntos, reposarían, aunque en distintas posiciones;
en lo espiritual, no es sino el reposo de Dios siendo compartido con su
pueblo, nosotros. La adoración nos permite experimentar de ello, entrar
en el Reposo de Dios, entrar a la
manifestación de Dios de modo que el creyente rinda completamente su
vida al señorío de Cristo y pueda ser controlado totalmente por el
Espíritu Santo, es experimentar de la paz de Dios y el descanso de
andar buscando lo ya encontrado, nada más de ansiedad y preocupación,
Dios es el reposo. (Heb. 4: 1- 10). Entonces, para experimentar de Su Reposo, necesariamente necesito buscarle.
7° Acostarse a sus pies. Adorar implica acallar el alma y poner mi vida y destino delante de El
Algo
muy similar observamos en los acontecimiento de la vida de Jesús,
cuando una mujer derramó nardo puro y enjugó con sus lágrimas los pies
de él. Su ejemplo nos remite a la verdadera adoración en cuanto a la
actitud del corazón de rendición de todo el ser, sin importar el
derredor ni sus circunstancias.
8° Escuchar lo que deba hacer. Dios no calla frente a un adorador enamorado.
V.10- 17. No te afanes por obtener cosas de Dios, el conoce nuestras necesidades y las suple como quiere, pero además Dios
te da cuando no esperas recibir nada. Ruth recibió más de lo que
necesitaba, para sus necesidades presentes: cebada; y para las futuras
un hombre enamorado de ella.









